martes, 3 de diciembre de 2013

El día que me destrocé el sueño por ti



(Declaración completa de intenciones)


Yo, que he gemido solo con un beso
Que he sido llenada tanto
De tantas primeras veces.
Hablo de esas de las que no se atreve a hablar ningún libro
Porque sería manchar páginas de historia
con dedos prohibidos.
Hacerte el amor contra cualquier enemigo.

Yo, que he cambiado el polvo
Por el plural
En cualquier superficie que nos aguante,
Y olor a corazones electrocutados
Infinitamente rojos.
Por explosiones de libros,
Por hojas volando.
Yo, que podría dedicarme a ser fosforita
y sin embargo,
prefiero consumirme siendo la única luz
De tu cartel publicitario.
Yo,  que mi mejor sonrisa
Te la he dedicado a ti
Con la boca llena
Tras un orgasmo.
Que hemos tenido al mundo entero
Temblando en nuestros brazos.
Yo,
Jodidamente
Inocente
Y pervertidamente
Dulce

Reventaría cualquier boca
con el único propósito
De salvar la tuya.



-H-

martes, 26 de noviembre de 2013

Y TÚ, ¿POR QUÉ CORRES?


Pedí  volar pero el poder que a mí me tocó fue el de encontrar lo más triste entre toda esta felicidad. 


Odio a la gente que sale a correr
Y no tienen ningún monstruo que les persiga
¿Se puede saber de qué  coño* huyen?
Si yo saliera a correr, de verdad que no volvería.
Si yo saliera a correr sin esta enfermiza obsesión
De comprar siempre
Un billete de vuelta…
Ando, que es lo único que me pude enseñar.
Pasos con la cabeza jodidamente alta
Y los ojos vendados.
Otra forma, mucho más lenta
Y consciente
De huir.
Marcando muy despacito y con saña
Donde me daré 
El próximo puñetazo.

O puede
Que no corra porque no estás tú
porque ya solo concibo el verbo
En reflexivo y sobre tus manos.

Odio cuando te duermes
Y no es a mi lado
Cuando somos piezas sueltas
Perdidas en ciudades diferentes.
Cuando tu pecho no se rompe en mi espalda
Cuando mi culo no roza tus muslos
Cuando mi pelo no acaricia tu cara.
Odio los “hace dos minutos que te has conectado”,
La manía persecutoria que me agota cada noche
En esta pantalla.

Odio no poder dormir por pensarte.
Odio recordar
cada uno
de
nuestros
días.

Odio memorizar los meses,
 las semanas,
Las horas exactas
De las cosas tristes y frías.
No te preocupes, todavía logro llorar
Más veces por amor
Que por cuando solo me besabas estando borracha.
Sigo sin dejar que me cosas tus propios rotos
Aunque intentes curarme las heridas que llevan tu nombre
Me dueles cada vez  que hacemos memoria.


Hoy he sido
el centro de atención de los tristes
Buscando un centro de desintoxicación
De mis propias cadenas
Y que me crean libre.
No saben
Que yo solo soy libre sin bragas
Y en tu puta piel enjaulada
(digo puta, porque su falta me la están cobrando muy cara)

Busco un cenicero
Y cómo no fumo
No se dónde meter toda esta ceniza.
Soplo.  Se apaga la luz
Y toda esta oscuridad asmática
Te pide un deseo y se lo calla
Para que te cumplas.
Otra vez.




-H-

*coño como sinónimo único de mujer.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Bukowski was here.







Como la vez que te escribí con mayúsculas, reconozco que es la única forma que tengo de gritar. Y tecleé que te quería, porque era lo que me estaba quemando muy en silencio.
Intento verte entre las miradas al suelo del metro. Y solo veo pies y gente muy muerta por dentro. O será eso de estar enterrados vivos bajo techo - de ningún cielo-, en una carrera constante entre líneas para llegar a la superficie e inhalar algo de vida que echarse a los pulmones. 
Yo sigo buscándote, no se muy bien por qué, pero a esta hilera de vagones los intuyo sesenta centímetros de infinitas paradas hasta el anden con salida a tu pecho.
Y me dejo pasar por el tiempo. Esperando a despertarme de los sueños raros y que me encuentre tu boca si pierdo (alguno de nuestros vuelos).
VEN, en mayúsculas. Te grito porque a ver si cuela, te enciendo, me quemas
y hacemos de las revueltas, 
nuestra cama
y si quieres,
nuestra cena.


-H-

martes, 29 de octubre de 2013

400 kilómetros hasta la orilla de tu playa


15/10/2013

(la desesperación de casi un mes sin vernos)

Me fui y no me arrepiento.

Me aferro a la posibilidad de secar distancias
Por  si encogen.
Y que me sigas queriendo.
Que los silencios no duelan.
Me engancho con las yemas de dos dedos de una sola mano
a las rocas de las malas estadísticas y
acabo cayendo.
Caigo sobre todo el colchón de amor violado
De los no creyentes
Y me da tanto asco.
Tengo un millón de post it  que me gritan
Desde la pared y en mayúsculas que me acuerde de llamarte,
Pero nunca lo hago.
Tengo un tic nervioso en el pie izquierdo
Si echo cuentas
Y cuento 3 hacia atrás
Y al llegar a cero, los días no son segundos y esta puta semana
Se me hace   i n t  e  r   m   i   n   a    b     l      e .

SIGUE SIENDO MARTES

Si no pasa el tiempo voy a tener que desatarme.
Salir a buscarte.
Desamarte. Y aprenderte de nuevo.
NECESITO que vengas, y me aprietes todos los nudos.
Porque tengo pánico de esta ciudad tan llena de sirenas
Cantando muy bonito mientras adelantan coches.
De enfermo en enfermo.
De herida en herida.
Un destino irremediable de hospital.
Me explico:
Prefiero sangrar en tus brazos
que en cualquier habitación desconocida
de la planta de cardiología.


HUELGA A LOS SILENCIOS
Necesito tu voz.
Que me cago de miedo. Como la vez que no me besaste
Y yo me jodí los nudillos en una pared.

Dame las buenas noches y seré feliz.
Dime que te duele, que has llorado
Y yo tardaré un segundo en abrirme el puto pecho
y dejarlo salir
¿Lo notas latir? Porque debe estar allí, contigo.

Y dejarme de metáforas.
No quiero que seas ni mar
 ni volcán, ni montaña.
Solo un poquito REAL
Y que aparezcas para llevarte todo este pánico a la oscuridad del cielo sin estrellas de Madrid.

Vuelvo a casa, bajo por la boca del metro e imagino que es la tuya y entro. Corro por las escaleras rozando la pared con los dedos pensando en tu garganta. Me siento y pienso. Por qué están tristes, si estamos dentro.

Que digo; que me fui y no me arrepiento.





-H-